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martes, 2 de julio de 2024

Sexo y género por enésima vez

Vaya cacao que tienen en la cabeza los que han confundido “género” gramatical con “sexo” biológico. Resulta que a un maestro lo expulsan por enseñar a sus alumnos que en la especie humana hay dos sexos: varón y hembra, determinados por los cromosomas en cada una de sus células XY  y XX; salvo muy pocas excepciones: XXY  ó  XYY, pero a esas excepciones también las clasifica la ciencia biológica dentro de los dos sexos respectivamente. Hay otras variantes, contadísimas, muy raras,  en este par de cromosomas. Se han  descrito casos aisladísimos con un solo cromosoma X,  o dos, pero uno de ellos incompleto  y otras variantes, de casuística escasa. pero no creo que sea materia de estudio en los primeros cursos infantiles la Genética compleja y excepcional que se estudia en la Facultad de Medicina. Expulsar a un maestro por decirle a los niños que existen dos sexos, sin necesidad de explicarles todavía lo que significan tanto la X como la Y, me parece tal disparate que no tiene nombre.


Los géneros, cada lengua del mundo tiene un número distinto dependiendo de lo que la historia milenaria de cada lengua haya determinado como resultado de su uso por los respectivos hablantes. En la lengua española tenemos seis géneros en las palabras, que yo sepa: masculino, femenino, neutro, común, epiceno y ambiguo… Resumiendo, es todo.

lunes, 19 de abril de 2021

A vueltas con el género y el sexo (19/04/2021)

 A vueltas con el género y el sexo.


Cómo se lo explicaría yo a las señorías que no tuvieron la suerte de estudiar  en la EGB, BUP y COU  y siguen siendo víctimas de las últimas leyes de educación. Claro que, los veo con risas tan forzadas, que igual dicen “escuchadas, escuchados y escuchades”  para que se hable de ellos aunque sea mal… pretensión de cualquier político que va cuesta abajo.

También pudiera ser que utilicen tales sandeces como lenguaje publicitario disruptivo, solo para llamar la atención cual pastor de gallinas agitando una caja de cerillas para  que se coloquen solas  a su alrededor, que no inclusivo como intentar colar… Porque de estos políticos, cualquier cosa…

 Pero bueno, por si acaso la casualidad hiciera llegar a la ministra mi mensaje le diré  que no confunda su sexo mujer y el sexo varón  de su pareja, con el género de las palabras.  Así: “señoría”,  es la palabra de género femenino utilizada para interpelarla  cuando está representando a los españoles en el Parlamento;  lo mismo  que también es ”señoría” ,  la misma palabra de género femenino para dirigirse a su pareja en el mismo lugar.

A ver  si lo pilla su señoría, porque si no lo pilla, ya es para mandarla de nuevo a primero de la ESO, a ver si así…

Dése cuenta de  que su señoría es “víctima”  igual que su marido, de la nefasta LOGSE de infeliz recuerdo con la que se les dejó llegar hasta la Universidad y se les aprobaba sin haber asimilado la lección de los géneros gramaticales en las palabras  de las distintas lenguas. Yo creo que por poco que sepa cualquier  “persona” (palabra de género femenino) pueda entenderlo.

Pobre “criatura”, intelectualmente hablando, la que no lo haya entendido, después de esta perorata, porque tiene una torta en la “testa” que no es capaz de distinguir sexos  biológicos de géneros gramaticales.

Y si lo hacen con intención publicitaria para llamar la atención, entonces le doy  un sobresaliente en “marketing” y compadezco a los ignorantes que les siguen la bola…

La explicación científica e histórica es más larga, evidentemente, pero, para qué seguir , si para entenderlo basta con esas palabras, señoría, persona y víctima,  de género femenino con las que designamos a hombres y mujeres. Señoría, usted es una persona víctima de la LOGSE y su pareja heterosexual también. Ya que el hombre es una persona y es una víctima, y la mujer es otra persona y otra víctima… Y no hay más.

domingo, 2 de febrero de 2020

A vueltas con el género y el sexo


Me ha ocurrido una anécdota: Un hijo de un allegado estaba relatando que “un edificio comenzó a arder cuando todos los vecinos y vecinas  dormían.
Yo, por su bien,  le corregí diciendo que no confunda género  de las palabras con sexo biológico de seres humanos y animales,  y que “vecinos” es una palabra de género masculino, y número plural,  que significa ya vecinos y vecinas, que no hiciera el ridículo con la redundancia. Y se atrevió a decirme que eso era de machistas que van contra la mujeres… y más y más… Se despachó bien el muchacho.
Ya con más paciencia que el Santo Job, me contuve, porque de primera intención me iba a salir llamarle cabestro, pero me contuve diciéndole: “ Vamos a ver, no te voy a dar una lección de gramática ni de historia de la lengua, pero  hasta tú me lo vas a entender con una sola frase:que yo te añado:  “el edificio comenzó a arder cuando todos los vecinos dormían. A pesar de las sirenas de alarma “algunas criaturas” quedaron atrapadas y murieron”. Y le llamé “político” con ironía diciéndole con su propio lenguaje: “ A ver, “político de nuevo cuño” ¿lo pillas”? Y se quedó con cara de lelo, pero no lo pillaba y tuve que seguir: “¿No te das cuen de que  “criaturas” es una palabra de género femenino con la que significamos los dos sexos biológicos de hombres y mujeres tanto vecinos como vecinas que quedaron atrapados? Y el muy  cabestro me respondió:  “ pues no lo pillo, no”
Pues que te den morcillas, y allí lo dejé con su ignorancia a ver si a solas…

viernes, 13 de julio de 2018

Confusión de sexo y género

Si los académicos de la Real Academia no han estudiado lingüística, apaga y vámonos. Si revisan el texto de la Constitución con “ciudadanos y ciudadanas” y perlas semejantes, entonces tengo que reconocer mi fracaso profesional, que aunque la esfera profesional no es la más importante de la vida, no deja de estar en los primeros puestos. Toda una vida profesional dando clase a seis cursos de COU de letras y de ciencias y explicando en la primera lección la “naturaleza axiomática de la arbitrariedad del signo lingüístico”  en el que sin necesidad de demostración, sólo por puro empirismo, observamos que la relación del significante con el significado no es necesaria sino arbitraria, de donde ya deducimos que las palabras no tienen nada que ver con el sexo de animales y personas. ¡Monumental fracaso de los profesores de COU de nuestra generación! Al final se imponen los más ignorantes, no hay duda, y confunden sexo con género gramatical. Y a pesar de verse en el constante ridículo, da igual, el ridículo se impone haciendo creer a la “masa” que una persona es machista  en su estatus vital y social porque con el significante “ciudadanos”  designe a hombres, mujeres, niños y niñas de una ciudad. Olvidan también la lección cuarta o quinta del programa de que el contexto,  tanto el lingüístico como el situacional, ha ido conformando las palabras a lo largo de su historia. Siempre,  o por lo menos desde hace siglos se ha comenzado un discurso: “Señoras y caballeros”, cuando el contextos de la situación así lo requiere, acuñada esta expresión en antiguas sociedades de comportamientos machistas por parte de los hombres y aceptación machista  por las mujeres en su devenir diario.
Caen en el más espantoso de los ridículos aquellos apóstoles de la confusión sexo y género gramatical cuando observan que la palabra “víctima” es de género gramatical femenino, aplicado tanto a un hombre como a una mujer, por ejemplo; o la palabra “pareja”, de género gramatical femenino, que nos sirve en la comunicación para designar a dos personas, sean hombres, sean mujeres o sean hombre y mujer. Así es la lengua y su formación a lo largo de siglos.

Para qué seguir con la idiotez del signo gráfico arroba, ”@“, el más ridículo de los signos en su aplicación que viene a cuento, cuando el mismo signo consiste en una “a” acaparadoramente envuelta por una “o”. ¡De pena! No me extraña que Arturo Pérez Reverte quiera largarse de la Real Academia si triunfan los que menos ciencia lingüística saben. No hemos de olvidar que en esta vida no siempre triunfa el bien, la verdad, el valor, la dignidad e incluso lo evidente. Se parte de un error,  y partiendo de un error, cuanto más lógico peor.  El error es la susodicha confusión de sexo biológico con género gramatical de las palabras. Y peor aún si el error parte de un terco, porque la terquedad es la cualidad de un débil pero que se mantiene tieso. He perdido la batalla. Siento no haber sabido transmitir adecuadamente a tantas generaciones de alumnos la primera lección de COU. ¡Vaya fracaso!

martes, 18 de julio de 2017

La academia aprueba el imperativo "iros"

Hace años, cuando mis alumnos aprobaban el Curso de Orientación Universitaria, "COU", y pasaban a la Universidad, doy fe de que comenzaban la carrera, fuera de Letras o Ciencias con un alto grado de preparación en Lengua Española, dominando los principios de Fonología, Fonética, Gramática y Semántica, desde el sistema fonológico hasta el análisis y práctica de la más complicada sintaxis de las oraciones complejas. El curso no sólo era teórico sino práctico, y se tocaban durante el año todos los aspectos incluso escabrosos y discutibles de nuestra lengua.
Recuerdo muy bien, que todos los años alguien preguntaba por el imperativo plural del verbo "ir", ya que me planteaban que les sonaba a pedante la forma académica "idos".
Efectivamente, lo comentábamos y pasábamos rápidamente a otro asunto sin perder más tiempo:
Yo ejercía mi libertad de cátedra de la siguiente manera:
Según la Real Academia, la forma correcta por normativa académica es "idos" pero, la lengua la hacemos los hablantes y la lengua es algo vivo que evoluciona como viva que es, de manera que hoy día se ha llegado a generalizar la forma "iros" y es de esperar que los académicos rectifiquen y aprueben como correcta la forma "iros". No me cabrá nunca ese honor, pero si yo fuera académico lo estaría proponiendo constantemente y exponiendo las razones después de hacer una encuesta masiva para constatar un hecho que no haría falta demostrarlo con matemáticas.
Espero que mis alumnos de entonces lo recuerden.

Hoy veo en la prensa que por fin, los académicos lo han aprobado como tal, de lo que me alegro

Siempre conviene tener a mano el Diccionario de la RAE. Yo lo te tenido siempre, y tanto es así que hasta lo he pintado para inmortalizarlo en un cuadro junto con otros objetos materiales de mi preferencia: Mi viejo violín "Testore", mi botella de coñac vacía "Duque de Alba", un ejemplar del primer tomo del "Ulises" de James Joyce, que en aquellos días estaba estudiando, un partitura de Bach, y dos tarros vacíos como símbolo de la pureza del arte de la música: el arte de las formas puras. Todo ello con Luz, sin apenas sombras sobre un paño de color violeta.
Siempre tuve encima de mi mesa de estudio este ejemplar: la edición de 1970




En 1992 me regalé este lujoso ejemplar en seis tomos, edición de 1992.




Y ahí, entre el resto de los objetos, debajo, cruzado por el arco del violín, quedó inmortalizado:





domingo, 30 de octubre de 2016

El significado de “Molina” en muchos nombres de pueblos en España

https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/etimologias-equivocadas-el-toponimo-molina

En un periódico “online”, el sociólogo Amando de Miguel comenta etimologías y otras curiosidades lingüísticas. Apareció esto:
José Antonio Martínez Pons me cuenta el caso del pueblo Molina Seca, a siete kilómetros de Ponferrada. El nombre resulta extraño, pues se trata de un valle húmedo. Por lo visto, en ese lugar había un monasterio benedictino con siete molinos. De ahí que el topónimo pasara a ser "Molina Septa", que con el tiempo se trocó en el actual.

Yo opiné al respecto con dos notas:

1ª)
Don Amando: Eso de “Molina Septa…” Lingüísticamente no es muy ortodoxa la derivación. Una labial oclusiva que evolucione a velar oclusiva y además geminada no la veo yo…

sábado, 23 de julio de 2016

Pido disculpas

Pido sinceras disculpas y en público a todos aquellos alumnos a los que  durante cerca de 40 años califiqué con menos de sobresaliente en la asignatura de Lengua, después de oír a algunos de los que nos gobiernan que dicen “indición” por inyección;  “pasitorio” por supositorio, “poblema” por problema, “enrojieran” por enrojecieran, “delincuir” por delinquir. ¡Vaya tela… vaya tela…!

jueves, 26 de junio de 2014

El verbo "abdicar" tan de moda...

El verbo “abdicar” es un cultismo de reducida frecuencia. Si fuera palabra patrimonial usada no sólo en círculos restringidos sino de uso familiar, hubiera evolucionando a “adegar”. 
Es decir: la transitividad latina la conserva intacta en romance. Si bien, el significante está más o menos claro, lo que es más compleja es la evolución del significado, que se escapa  a cualquier reglamentación de ley lingüística, porque, si en latín clásico significaba “desheredar” -justamente lo contrario-, en latín tardío significó renunciar, pero conservando su  gramaticalidad transitiva. La “regencia” de una preposición a elegir  es cosa del romance tardío.

lunes, 16 de junio de 2014

Alargamiento y condensación de las palabras.

Cada lengua se va adaptando en su evolución según la peculiaridad de sus hablantes: unos componen palabras, otros forman perífrasis, otros acortan elementos. 

La tendencia ha sido siempre a economizar elementos; y cuando se ha economizado tanto que desaparece la palabra, se ha sustituido por un elemento perifrástico agrandado la expresión, y vuelta a empezar economizando. Como la vida misma: los abuelos ahorran, y ahorran, y los nietos despilfarran y llegan a la miseria… hasta que los biznietos vuelven a surgir y se enriquecen para que los choznos vuelvan a la ruina, o como las alternancias políticas….

Volvamos a la economía y evolución de las lenguas con un ejemplo:
Los antepasados de nuestras lenguas romances, decían “nihil” para expresar el concepto de “carencia de existencia” y la palabra se va desgastando con los siglos: “niil” >  “nil” > “ni” > “n”   y, antes que desapareciera, cuando ya no había significante para expresar la carencia de existencia, se sustituyó por una perífrasis: “non nata res”, al pie de la letra: “no nacida cosa”; y vuelta a economizar: 
En castellano “nata” > nada. (paradógicamente significando todo lo contrario que antaño)
En catalán: “res” y ahí están todavía… en “res de res”.

En francés se fundió “res” con la nasalidad de “non”: “rien” y así en todas la lengua románicas, cada cual con sus peculiaridades.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Chomsky toma el catalán como ejemplo de lucha contra el imperialismo del estado.

https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/chomsky-toma-el-catalan-como-ejemplo-de-lucha-contra-el-imperialismo-del-estado

En la Universidad de Salamanca, en los años setenta, estudiábamos cinco lenguas románicas como asignaturas: catalán, portugués, francés, italiano y rumano. A Barcelona, a Lisboa, a París y a Roma iban los estudiantes a practicar, con becas o por su cuenta. Yo, y hablo por experiencia propia, fui a Barcelona, a Lisboa y a París a practicar las lenguas. A donde no se podía pasar era a Rumanía, porque no dejaba pasar el régimen soviético, y nos teníamos que conformar con las clases del Sr. Rauta. Otra cosa distinta es que para la burocracia oficial, los impresos de todas las oficinas, en toda España se escribían en castellano. Pero en Barcelona se hablaba castellano y catalán; y en los pueblos sólo catalán. Soy testigo.

Lo que siempre, sin excepción me encontré cuando intentaba hablar catalán, el  mejor catalán, en los pueblos, fue cierto sentimiento de vergüenza, y me decían a ver para qué quería yo hablar catalán si solo valía para hablar allí en su pueblo. Yo, estudiante universitario de Filología Románica, les decía que el Catalán era una lengua tan digna como el Castellano, que si el castellano lo hablábamos más personas era porque los avatares de la Reconquista, en la Edad Media, en forma de cuña en el mapa de España,  condicionaron el número de hablantes.

Noam Chomsky, vino a España a vender libros, y como buen americano vendió, vaya si vendió su discutible teoría de la Gramática Generativa, y fue a Barcelona, centro difusor editorial. En aquellos años Barcelona era la capital cultural de España. En esa época, en España  había tal papanatismo, que inmediatamente se tomó su teoría gramatical como doctrina gramatical para los libros de texto  con los que se forraron algunas editoriales. Los años siguientes, los profesores que comprobábamos que la Gramática Generativa de Chomsky no servía para aprender gramática en la General Básica ni en la Enseñanza Media, decidimos desecharla y enseñar Gramática por nuestros apuntes, con lo que las editoriales ya volvieron a la cordura de la Gramática.

En aquellos años, en la Universitat de Barcelona, sólo estudiaban los hijos de los señoritos de las “torres”, que así les llamaban a sus palacetes, de la Bona Nova, y unos pocos de procedencia social humilde con becas públicas, y los hijos de Maestros  Nacionales de otras partes de España, porque tenían matrícula gratuita. La carrera de Magisterio no la estudiaban los hijos de la Bona Nova porque era la profesión con el sueldo más bajo. Un maestro ganaba la quinta parte que un perito textil con el mismo esfuerzo en el estudio. En Barcelona dominaban los ingenieros textiles y otras ingeniarías. No había maestros catalanes por este motivo, y en la Delegación de Educación de Barcelona hacían llamadas masivas a toda España para requerir maestros leoneses, andaluces, extremeños, conquenses, burgaleses, salmantinos… Esa es la razón por la que no se podía estudiar en catalán en las escuelas. 

Otra cosa es la política. Por aquellos días la oposición universitaria al Régimen Franquista  estaba en las universidades de Madrid y de Salamanca, y en un grado menor en Barcelona. Fue entonces, en los años de la Transición, a partir del año 1975 y no antes, cuando los hijos de los de las “torres” de Barcelona” entraron en tromba en polìtica  dejando de lado el ejercicio de sus carreras universitarias porque vieron que era la oportunidad de obtener en política sueldazos y prebendas; y tomaron la lengua catalana como bandera para ganar votos. Aprovechando  el prestigio que el Gobierno de Suárez dio a la carrera de Magisterio y a los maestros subiendo el sueldo, fue cuando la Escuela Normal de Barcelona  empezó a matricular masivamente alumnos que hablaban catalán como lengua materna.

Chomsky, no  fue a ningún pueblo. Fue tratado a cuerpo de rey por los señoritos de Barcelona, en Barcelona, al que utilizaron haciéndole creer que el catalán era una lengua prohibida porque sabían que lo que dijera Chomsky iba a tener repercusión en todo el mundo de letras. Y Chomsky, a su vez, es utilizado por la Casa Blanca para lo que le interesa como buen compatriota americano: para contribuir con su granito de arena a la desunión de Europa y a la desestabilización del Euro. USA y sus omnipotentes servicios de inteligencia tienen la consigna de no despreciar ni a uno solo de sus ciudadanos, más bien utilizar sus particularidades, por raras que sean, para beneficio de su patria. Los gobiernos, incluido el de Obama, consideran al pueblo americano -un gran pueblo por otra parte-, como a un cerdo, admítaseme la metáfora, del que hay que aprovechar todo, hasta las tripas o las pezuñas, nada menos  que para “marchamo” pata negra, que al final es lo que deslumbra, por eso han utilizado a Chomsky, y hasta a “los Amish" también han utilizado para vender sus películas.

Estas líneas vienen a cuento porque he leído un artículo publicado por la Universidad de Lérida: “Chomsky posa el català d'exemple de lluita contra l'imperialisme de l’estat”.
http://www.vilaweb.cat/noticia/4189293/20140505/chomsky-posa-catala-dexemple-lluita-limperialisme-lestat.html

¡Qué difícil es engañarnos, a los que lo vivimos!

lunes, 31 de marzo de 2014

"Hurmiento", palabra preciosa.

La preciosa palabra “hurmiento” significa: levadura para hacer fermentar la masa al hacer el pan en los hornos de nuestros padres y abuelos.

Hace tiempo que quería pulir un poco la etimología academica de la palabra “hurmiento”, porque en el DRAE figura nada más que procede de “fermentum”. 

La palabra es “hurmiento” en castellano, “furmiento” en astur-leonés.

Creo que habría que puntualizar que la “e” pretónica nunca ha podido  evolucionar a “u”. 

Mientras no se me contradiga con argumento lingüístico contrastado, hay que dejar sentado que procede de la asimilación de dos vocablos: “frumentum” y “fermentum”. 

La “u” larga del latín clásico  que se queda en “u” cerrada en el vulgar y tanto en castellano como en leonés antiguo evoluciona a “u” es la explicación del resultado ”furmiento” en el leonés más occidental y astur-leonés, y "hurmiento" en castellano y leonés más oriental.

Tanto en castellano como en leonés oriental ya sufre la pérdida de “f” inicial. (Los estudiantes de lingüística que repasen la teoría de Wartburg) 

A la diptongación de la  “e” breve tónica del latín clásico  y abierta en latín vulgar, ya habían llegado los académicos.

domingo, 22 de diciembre de 2013

La letra "eñe" del taco "coño"


Los que viven en países no hispanos, y que no tienen en su teclado la letra “ñ”, que utilicen la “doble ene”. Así: “nn”, que fue el origen de nuestra letra emblemática, ya que los frailes medievales fueron los que empezaron a utilizarla para ahorrar un espacio en los pergaminos que eran muy caros y había que ahorrar. Por eso comenzaron a escribir la segunda ene pequeñita encima de la primera ene. Así para escribir el taco “coño” que escriban “conno” y se les terminó el problema.



sábado, 7 de diciembre de 2013

La locución adverbial "mal a gusto"


https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/la-locucion-adverbial-mal-a-gusto


Una astorgana me pregunta si la locución adverbial  "mal a gusto" usada por  "a disgusto"  es correcta.

Le respondo que los académicos actuales la consideran incorrecta  por lo que no la han incluido en el diccionario de la Real Academia. Supongo que la razón que darán será porque ha caído en desuso  y se ha quedado relegada a algunas zonas muy concretas. 

Sin embargo Ortega y Gasset la utiliza; y  la que fuera tres veces nominada para Premio Nobel, Concha Espina, también la usaba, y no precisamente puesta en boca de algún personaje lugareño de la maragatería,  región donde yo nací, sino como expresión propia. 

Si en vez de atender al criterio de la generalización del uso de académicos actuales atendemos a la autoridad literaria, de Ortega y Concha Espina, me quedo con estos.

Una expresión como “...estoy mal a gusto porque los cojines son duros...”, a mí me suena como correctísima porque, precisamente, la usaba mi madre, que era una maestra de Instrucción Pública durante la República, y era muy culta.

Es lo que yo puedo decir de “mal a gusto”.

martes, 12 de noviembre de 2013

Echar un polvo: etimología:

https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/echar-un-polvo-etimologia

Una cosa es totalmente clara: El significado de la palabra no ha sufrido la más mínima evolución. Pues ya tanto en latín clásico como en latín vulgar " pollutio" era efusión de semen. 

Lo que evoluciona es el significante. En cuando a la evolución del significante hemos de considerar que el cambio acentual desde la "ú tónica" a la "o protónica" tuvo que efectuarse en épocas muy tempranas,  porque si no, hubiera evolucionado, patrimonialmente a "polo", pero nunca hubiera habido una evolución desde la "u protónica" a la "bilabial oclusiva sonora" manteniendo la grafía " u = v", común en toda la historia de lengua española. 

Por lo tanto, muy tempranamente, incluso ya en sectores sociales como  el de los soldados romanos, que serían probablemente los que dieran más uso al término, ya se  habría desgastado bastante la palabra, y habría sufrido el cambio acentual a la "ó primera".

 El cambio acentual representa un mecanismo acelerador de la sonorización de la sorda "t" en "d" y a su vez en fricatización y pérdida, con lo que quedaría "póluio" que evoluciona inmediatamente a "poluo"; y esa "u" ya se consonantiza en la bilabial oclusiva sonora, fenómeno archisabido" con el resultado fonético final: [polbo]. 

El temprano cambio acentual fue la causa  de su salida de la ley fonética general de la evolución a "polvón" desde el acusativo latino.

En cuando a la grafía, es alternante y de fijación posterior, incluso contemporánea, ya que no está filológicamente documentada con sus pormenores en sus distintos pasos. Por lo tanto, "polvo" por sus connotaciones de palabra tabú será muy difícil encontrarla en documentos escritos y sobre todo en sus pasos intermedios de evolución. Será una palabra de mucho uso y de mucho desgaste hablado, incluso más que cualquier otra palabra del léxico. La palabra "polución" en su significado primordial de "efusión de semen" es un cultismo, sin duda, de restauración posterior al siglo XV, y quizá sea moderno, del siglo XIX o incluso del XX. Esto sería relativamente fácil de documentar.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Fonética de los préstamos lingüísticos de lenguas de “adstrato”

Los préstamos lingüísticos de lenguas de “adstrato” se acomodan a la fonética de la lengua receptora de manera caótica sin obedecer a ley de evolución lingüística alguna. Tenemos muchas, sobre todo de uso coloquial. Algunos ejemplos: “orsa” de “of side”; “chambi” de “sandwich”; “guachimán” de “watchman”; y no digamos cuando la receptora es una zona dialectal como “furbo” de “football”. Por lo tanto, aunque no es seguro por la fragilidad documental, es lingüísticamente aceptable la teoría de don Armando Murias, de que “guaje” haya significado en su origen del final de XIX, “el chaval lavador de carbón” generalizado, más que introducción desde aislados indianos que poco o nada han influido en la lengua general. Pero nada más que probable y sujeta a revisión. Los americanismos proceden de las idas y venidas de América, masivas, de siglos anteriores como “petate” “tabaco” tomate” “tiburón, etc. Por cierto, la palabra “murias” está documentada en la novela “El enigma de Baphomet” hablando de las “murias de Rechivaldo”

miércoles, 24 de julio de 2013

Porqué, porque, por qué, por que.



  1. “porqué”  es una palabra aguda. Junta y con tilde pues es una palabra y no dos. Se aprecia al emitirla, por el acento prosódico en la última sílaba. Si es una palabra, no hay que separar las dos sílabas, evidentemente. Es aguda y termina en vocal. Siempre va acompañada de un determinante: “el porqué”, “un porqué”, “su porqué”. Admite el plural: “los porqués”. Gramaticalmente es un sustantivo.

  1. “porque” es una palabra llana y termina en vocal.  Siendo como es una palabra, irá junta y sin tilde. Se aprecia al emitirla, por el acento prosódico en la penúltima sílaba. Gramaticalmente es una conjunción causal.

  1. Si tiene matiz interrogativo, tanto con signo de interrogación como sin él, “qué”  es un pronombre interrogativo o un determinante interrogativo, y “por” es la preposición, por lo tanto dos palabras separadas y “qué” con tilde.

  1. El resto, que no son los casos anteriores, es decir  “por” esté regida por el verbo,  o  “que” sea relativo... Pero ni siquiera hace falta saber gramática. Si no es ninguno de los tres casos primeros, son dos palabras, por lo tanto separadas y “que” sin tilde.

Ejemplo:

 -¿Por qué? -Pregunté.
-El porqué no lo sé, porque no lo he estudiado -me respondió.

Hemos de apostar por que alguien nos dé una explicación.

martes, 23 de julio de 2013

El artículo femenino "el". Ejemplo: "el agua"

https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/dos-cuestiones-lingueisticas-la-palabra-charnego-y-el-como-articulo-femenino

Las palabras que empiezan con “[á] tónica”, es decir, con acento tónico, exija o no acento ortográfico, por ejemplo: agua, águila, hacha, arma, alma  se determinan con el articulo femenino “el”. (Ojo: en realidad es un artículo femenino y no masculino, aunque coincida fonéticamente con el masculino.

La razón es la evolución lingüística del artículo castellano “la”, que procede del  femenino demostrativo latino “illa”, pronunciado con doble “ele”: “il-la”.

“il-la” evoluciona a “el-la”. Con lo que “il-la áqua”  evoluciona a “el-la-áqua” > “el-lááqua” > “el áqua” > “el agua”

Lo que parece un artículo masculino, en realidad es un  artículo femenino derivado del demostrativo latino femenino. De ahí que didácticamente se tienda a dictar esa norma escolar con la que he comenzado esta breve explicación.

"Arte" tiene género ambiguo, lo mismo que "azúcar". De ahí la la dificultad, pero fácilmente salvable.

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3 comentarios:

Anónimo
14 de noviembre de 2012 00:11
Excelente explicación.



Jesús García Castrillo
14 de noviembre de 2012 01:29
Gracias.



Vendeano
27 de marzo de 2013 00:25
Muy interesante. Los sonidos fluyendo en el tiempo... como el agua; las connotaciones de género espejeando.

viernes, 19 de julio de 2013

El significado de “Molina” en muchos nombres de pueblos en España

https://steemit.com/spanish/@jgcastrillo19/etimologias-equivocadas-el-toponimo-molina

En una periódico “online”, el sociólogo Amando de Miguel comenta etimologías y otras curiosidades lingüísticas. Apareció esto:
José Antonio Martínez Pons me cuenta el caso del pueblo Molina Seca, a siete kilómetros de Ponferrada. El nombre resulta extraño, pues se trata de un valle húmedo. Por lo visto, en ese lugar había un monasterio benedictino con siete molinos. De ahí que el topónimo pasara a ser "Molina Septa", que con el tiempo se trocó en el actual.

Yo opiné al respecto con dos notas:

1ª)
¡Hummm…..! Don Amando: no sé yo eso de “Molina Septa…” Lingüísticamente no es muy ortodoxa la derivación. Una labial oclusiva que evolucione a velar oclusiva y además geminada no la veo yo… El primer documento donde he visto aparecer ese topónimo “Molina Sicca” está en el archivo de la Catedral de Astorga, en el becerro “Tumbo viejo de San Pedro de Montes” Número 263, fol. 66. El pergamino tiene una caligrafía redonda germánica muy clara, no tiene confusión. Es del final del siglo XI, más concretamente de la “era MiléssimaCXXXV”, es decir, del año 1097. Y en la misma colección, el que le sigue, en que aparece también con la misma caligrafía es del año 1134, también “Sicca”.
No es que yo domine todos los manuscritos medievales, pero da la casualidad de que justamente de esas fechas son los pergaminos donde se descubre “El enigma de Baphomet”. ¿Recuerda? Y San Pedro de Montes es el monasterio famoso donde se refugiaron los templarios de Ponferrada, Martín y Roderico, después de que Rechivaldo huyó con el oro del Temple. Saludos. Jesús García Castrillo.
2ª)
“Molina”, igual no está relacionado con los molinos del río, sino con el diminutivo del bajo latín “mola” que significó, cerro escarpado con cima plana. ¿No habrá un cerrito escarpado en Molinaseca, o en los alrededores inmediatos? Esta etimología del topónimo es más ortodoxa. ¿La ve tan clara como yo? Podemos estudiar esta etimología que resulta divertida. En castellano también existió y está documentada la palabra “muela” diptongada, con el significado de cerro escarpado con la cima plana.
En la misma sección, opinó un colega con el seudónimo Ongietor:

 Ongietor
Muela (de San Juan, por ejemplo) para 'cerro plano' es una metáfora, de la misma palabra que la 'muela' de masticar, luego de moler; pero un pequeño cerro plano será un altozano, un coronil o una mambla, o ... no creo que una muelita ni molina. Que sea seca -a veces lo más simple es lo mejor- o 'vallada' (saepta, como Ceuta, o Sepúlveda) o 7, puede ser
En cuanto a la forma semítica (y la vasca), su proximidad parece un hecho cultural: las letras (alef: alfa: a) y los números decimales o docenales -innovaciones tecnológicas impresionantes, vertiginosas- traspasarían límites lingüísticos: que se parezcan 'seis' y 'siete' parece indicar que 'siete' es: media docena más uno

A lo que le repliqué con dos notas más:

1ª)
Amigo ongietor: “moles-is” en el bajo latín queda transformada en otra asimilable a la primera declinación: “mola-ae” con ese significado en los siglos en los que sufre la mayor evolución hasta hacerse romance, y significó -ya diptongada y asimilada esa “o” a la evolución normal de las “oes breves tónicas”( consultar el DRAE )- cerro escarpado con cima plana. Una profesora de la Universidad de Murcia publicó un artículo muy interesante sobre el tema de los topónimos latinos distintos de los romanos, donde analizaba estos aspectos con gran precisión científica. Cuando lo encuentre, se lo pondré aquí. Le he enviado a Don Amando de Miguel, tomada de internet, una fotografía de la “muela seca”.
“Molina seca” < mola+inus-a-um, del cerro escarpado con la cima seca que preside el pueblo de Molinaseca.

2ª)
Amigo Ongietor, encontré el artículo, precioso, de la investigadora CONSUELO Vª HERNÁNDEZ CARRASCO.
Le copio la breve referencia, y le invito a disfrutar leyéndolo entero. Un saludo. Jesús García Castrillo.
“S. VIII, año 713: aparece MULA en el Pacto de Teodomiro y el emir 'Abd al-'Aziz entre las siete ciudades objeto del Tratado. Vid. las referencias de los textos árabes que recogen documento en J. Vallvé (12). Etimológicamente, emparenta (igual que MOLINA, S. V. infra) con los términos Mola o Mula, registrados por Simonet (13), como voces usadas entre mozárabes y derivadas del bajo latín «mola» (lat. clás. «moles» = mole) en el sentido de «cerro alto». Cfr. cast. muela, con idéntico significado.
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Abundando en lo explicado con respecto al topónimo “Molina”,  he de añadir que  al pie del  Teleno, en los Montes de León, cerca de Molinaferrera encontramos topónimos menores como “la vega de las muelas” o “ La Muela” y el mismo nombre del pueblo Molinaferrera.  No son más que referencias a “mola” que diptonga en “ue” la “o breve latina al castellanizarse el topónimo. Es de suponer que en alguna época de la historia  y en algunos lugares se haya pronunciado “la muola” o incluso “la muala” pero siempre referido a un lugar de un altiplano no muy grande.

En lingüística todo es revisable y discutible cuando hay bases para ello, pero lo que es un disparate absoluto es la última sugerencia que he recibido de relacionar estos topónimos “molina” con parques de energía eólica cercanos, los vulgarmente llamados “molinillos”.
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Molinaseca










domingo, 8 de julio de 2012

La arbitrariedad del signo lingüístico

El lenguaje humano, entendido como capacidad de comunicarse con un sistema de signos estructurados es una facultad, una posibilidad que ha sido aprovechado por el animal más irracional de todos: el ser humano que se ha erigido en el rey de la creación incluso rebelándose por haber llegado a creerse superior a todas las fuerzas desconocidas: su Creador.
Lo que nunca había sospechado es que sobrevivió y desarrolló el poder del símbolo por antonomasia, el signo lingüístico, porque dispuso de todo el tiempo del mundo convertido en ocio ya que el resto de los depredadores no se acercaban a sus cuevas para alimentarse de sus niños, debido al olor nauseabundo que despedía. Dicho sea de paso, este ser humano tan criminal, que ha matado y mata por idioteces, es el único ser de la naturales que se embadurna de colonias y otros mejunjes  para encubrir su pestilencia. Sólo las hienas son un remedo lejano del olor humano.

Asegurada la defensa, organizó el ataque a la vez que fue creando los signos lingüísticos por asociaciones azarosas.  Y desde que empezó a asociar un grito de sonidos guturales, o laringales a la sensación placentera del coito y otro grito distinto a la desaparición de su ser querido fue probando otros gritos hasta conformar durante milenios evolutivos su caja fonadora.

Así se llegó a las actuales palabras, signos lingüísticos de carácter más puramente arbitrario, conformadas por asociaciones de significante y significado, o lo que es lo mismo, por la asociación de un sonido emitido con el concepto significado.

¿Quién había de decir que “llegar” es el “plicare” el "plegar" las velas de los barcos  en el momento de tocar la orilla después de un viaje surcando ríos o mares? O un poco más complejo ¿quién podría asociar el “apagado de la luz” con la expresión “fundirse los plomos” cuando ya no existen los filamentos de plomo de los primitivos fusibles sino sofisticados magnetotérmicos?

viernes, 30 de marzo de 2012

SEXO Y GÉNERO, OTRA VEZ...


Me parece que he predicado en el desierto al explicar a algunos de los lectores de este blog, aquello de que no confundan sexo con género, porque me han llegado algunas protestas. A ver cómo se lo explico más brevemente sin palabras rimbombantes:

Que el signo lingüístico es arbitrario, quiere decir que la relación que establecemos entre los sonidos que pronunciamos y lo que significamos con ellos, lo hacemos por pura convención; y  si nos ponemos de acuerdo para cambiarlo, lo cambiamos y ya está.  A lo largo de la historia de la lengua durante siglos se ha ido poniendo la gente de acuerdo  en todas las palabras de la lengua.