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miércoles, 12 de noviembre de 2025

El DEDAL DE STALIN

 




PRÓLOGO



Este libro, El dedal de Stalin, nació en el año 1978 por un consejo de mi profesor José Luis Pensado Tomé, catedrático de la Universidad de Salamanca para seguir investigando lo que comenzaron hace ya más de cien años Heinrich Hübschmann, Ernst Mario Schuchardt, Joseph Karst, y Edward Spencer Dodgson. A lo largo de estos años he descubierto que en las palabras antiguas habita la memoria más profunda de los pueblos. No la que se guarda en los archivos o en las crónicas, sino aquella que viaja en los sonidos, en los nombres y en los oficios. Cada capítulo de esta obra es una búsqueda de esas raíces que cruzan continentes y siglos, donde oscuras lenguas de cuando la piel de toro era una selva, las lenguas del Cáucaso y el latín de los soldados romanos  primero y de los monjes después se entrelazan en una red de migraciones, templos y piedras grabadas.


Cuando ya había registrado el libro en el Registro de la Propiedad Intelectual, por correo electrónico me llegó el enlace para ver la conferencia del eminente filólogo euskaldún, catedrático de la Universidad del País Vasco y Alcalá de Henares Jon Juaristi, pronunciada en Madrid, del día 14 de Octubre de 2025. titulada: “El eusquera: teorías sobre su origen y su relación con el español”

Comienza con una anécdota de su compañero y amigo Luis Michelena, el unificador del Euskera Batúa, paseando por San Sebastián con Mariner y otros eminentes lingüistas cuando  vieron un letrero con la siguiente pancarta:

EUSKAL LIBURU ETA DISKA AZOKA

Uno de ellos le dijo con perplejidad a Michelena: Esta lengua que tenéis vosotros es rarísima, no hay quien la entienda, es un galimatías…

Entonces Michelena le contestó: Hombre, siendo tú un lingüista que conoces el latín, el griego, el indoeropeo, etc, deberías entenderlo, porque todas las palabras, excepto la primera, son latinas, incluso, te voy a decir más, esa primera seguro que la entiendes sin problema, EUSKAL, porque estás acostumbrado a oírla, que quiere decir “vasco”. Sin embargo nadie sabe con certeza su etimología.


(Y ahora digo yo: como perro, burro, zorro, morro, barro, jarro, gorro, zarza, zurra… que todos las conocemos pero tampoco se saben sus etimologías, porque se pierden sus rastros en nuestra prehistoria).


Siguió el conferenciante:

LIBURU se entiende porque es igual que en castellano libro. Es la palabra latina librum.

ETA es la  conjunción copulativa latina et. Se conserva en vasco casi íntegra.

DISKA es la misma palabra latina discum  que, en la evolución de la lengua, da en francés  disque, y en español  disco,  y es una palabra que asimila el vasco recientemente.

AZOKA:  ya no es latina sino árabe al-suq  que la toman el eusquera y el castellano zoco, significando  mercado, feria.

La única perplejidad, si acaso, es la organización sintáctica, que al pie de la letra sería:

VASCO LIBRO Y DISCO MERCADO

No creo que sea  tanto galimatías  pues fácilmente se traduce mentalmente por :

El mercado , —o la feria— del libro y del disco vascos.


El conferenciante se extendió con otras palabras como: 

GURUTZE, que es la misma palabra latina  crucem,  en castellano cruz.

Michelena sostenía  que el Cristianismo no entró en el pueblo vasco hasta bien entrada la Edad Media, y por lo tanto la palabra  crucem la deformaron en la pronunciación de los valles vascos: gururze, la Cruz por excelencia.


Si yo hubiera estado en la conferencia, en el coloquio final hubiera levantado la mano para  comentar algunas palabras del eusquera exactamente iguales que en idiomas asiáticos del Cáucaso, como  GARI,  que  en lenguas tan lejanas  y apartadas significa, trigo en eusquera y cebada en armenio, como tantos cientos de palabras iguales unas y otras muy parecidas.

También le hubiera preguntado si el euskara no será el resultado de una mezcla de varias lenguas.

a) Sobre todo, del latín vulgar y de las lenguas romances, incluso algunas palabras tomadas del árabe.

b) Lenguas caucásico-kartvelianas, sobre todo del armenio y también del georgiano.

c) Ignotas lenguas prerromanas, de las que quedan restos como en otras lenguas peninsulares si bien con sedimentos más numerosos.


Con un lenguaje lo más cercano posible he intentado, con la fuerza simbólica  del dedal de Stalin a lo largo de este ensayo, acercar a los lectores mi hipótesis,: “La lengua eusquera no se formó hace miles de años sino hace diez siglos, en nuestra Edad Media”


La etimología, en este contexto, no es solo un ejercicio lingüístico, sino un modo de mirar la historia. Cada vocablo se convierte en una ventana que deja entrever las rutas del comercio medieval, las huellas del monacato oriental en la península ibérica, o las persistencias del alma caucásica en el habla vasca. El libro transita entre la filología y la narración, entre la ciencia del lenguaje y la memoria imaginada, buscando un hilo común: la unidad del mundo a través de sus palabras.


Lejos de proponer una tesis cerrada, invito al lector a acompañarnos,  a mi antiguo alumno y a mí, en el diálogo que trata de combinar el rigor filológico con la curiosidad poética. La hipótesis desmenuzada como teselas de un gran mosaico se expone como caminos posibles; los argumentos se abren al contraste, y las palabras —esas humildes teselas del pensamiento— revelan su poder para reconstruir lo que el tiempo ha dispersado.


También invito al lector a adentrarse en estas páginas sin prejuicio y con curiosidad. Tal vez descubra que la lengua es, además del instrumento de comunicación por antonomasia, un espejo donde los pueblos se reconocen, y que hasta en un dedal —incluso en el de Stalin— puede caber una historia entera.


Jesús García Castrillo

Rincón de la Victoria, 2025









martes, 19 de marzo de 2024

La Eragudina de Astorga.



Haciendo un poco de investigación lingüística. Es de suponer que procede de la composición de “Area de Gudina. Pero no tomando Gudina como nombre de mujer  como he oído en ocasiones  tipificarlo sino como “área de Godos”, como otros parajes a las afueras de las ciudades donde se asentaban los inmigrantes del norte de Europa en la Edad Media,  en sus trasiegos desde la meseta hasta Galicia,  o por el mismo camino francés de los peregrinos a Santiago. 

Lo que sí está documentado es el término francés,“goudine”, fonéticamente           /gu-din-n/

Es de elemental evolución lingüística  el paso de “area” a “era” pasando por los internedios de "aira" > "era", que no hace falta explicar.

Por lo tanto la “eragudina”  de Astorga, no sería más que denominada desde tiempos medievales como la era o el área de los godos en los descansos de sus caminatas hacia Galicia y Santiago. Desde luego, al lado de los manantiales  del Jerga y de La fuente encalada desde los romanos, no encontrarían mejor sitio para refrescarse e incluso aprovisionarse de buenas hogazas de pan y exquisitas cecinas.

En Galaico-portugués  también existe la palabra “gudinha” y en Gallego con la grafía del sonido nasal palatal “gudiña”. No conozco “de visu” el pueblo  “A Gudiña” de la provincia de Orense, pero seguro que en el mismo pueblo o sus alrededores fue lugar de parada y abastecimiento  en tales trasiegos de Godos durante un largo periodo de la Edad Media.

domingo, 20 de agosto de 2023

Castellano, Catalán, Gallego y Vasco en el Congreso.

 Hoy me han `preguntado, ya  que soy lingüísta de profesión, que qué me parece que en el Congreso se hablen cuatro lenguas españolas, Castellano, Catalán, Gallego y Vasco,

Evidentemente me parece correcto, pero, por supuesto, que sus señorías, para presentarse como candidatos en las elecciones, tendría que estipularse  como requisito indispensable que  hablen y escriban dichas lenguas   y también el valenciano, por supuesto, para que no me obliguen a pagar con mis impuestos traductores, porque todos hablan y escriben en Castellano y sería tirar a la basura parte de mis dineros. La solución es bien sencilla, y todos contentos.

jueves, 23 de diciembre de 2021

"JANIRE", nombre de niña vasca

 El nombre de niña vasca JANIRE

No voy a explicar aquí la lección lingüística del fenómeno evolutivo “metátesis”  tan abundante y con tantas variantes en las lenguas románicas,como por ejemplo el cambio  sufrido en la palabra “miraculum” que evoluciona a “miraglo” y posteriormente se produce en milagroso fenómeno de la metátesis  resultando la palabra “milagro”


Así, al seguir descubriendo teselas del gran mosaico enterrado por la historia ( admítaseme la metáfora) en la larga investigación sobre el origen de la lengua euskara, observo que al nombre de mujer vasca JENIRE, sobre el que tanto se ha escrito buscando su origen en el francés antiguo,  incluso en el griego significando “la hija del mar”; otros le dan el significado sacándolo de la manga de “mujer de un solo hombre”; otros incluso “mujer destructora” es decir; la mujer de la guerra, la heroína;  otros del antiguo guanche  tinerfeño como “la bella”,  no se le ha encontrado una procedencia justa.

Pues no,  Janire, pronunciado “yanire” no es más que el resultado de una metátesis de un nombre armenio, venido en la Alta Edad Media, con los cruzados y templarios y sus amigos cristianos armenios constructores de piedra con sus afiladas hachas para cortar los mejores troncos  y tallar las mejores vigas.

El nombre de la nación Armenia ha tenido a lo largo de la historia antigua el nombre de URARTU, escrito así con mayúsculas ՈՒՐԱՐՏՈՒ y minúsculas ուրարտու


Por otra parte y ya en la era cristiana  el nombre de la nación Armenia, fue  NAYIRI, escrito así con minúsculas: նայիրի;  y con mayúsculas: ՆԱՅԻՐԻ


“NAYIRI” sufre en la Alta Edad Media una transformación con la común metátesis  resultando YANIRI, que lingüísticamente es la misma palabra que YANIRE, con la grafía correspondiente JANiRE.  

Por lo tanto, JANIRE  no significa más que ARMENIA  en esa bella lengua de los primeros cristianos evangelizados por los dos primeros Apóstoles de Jesucristo: San Bartolomé y San Tadeo

miércoles, 17 de noviembre de 2021

LÍGRIMO (Etimología)

 Desde mis años de estudiante en la Universidad de Salamanca  con el eminente lingüista don José Luis Pensado Tomé, mi maestro, catedrático de Lingüística Románica, de vez en cuando me he empeñado en investigar etimologías. A menudo me encuentro con sorpresas en el Diccionario de la Real Academia Española, porque no estoy de acuerdo o no veo claras las interpretaciones etimológicas que sostienen los Académicos.

Ayer me encontré  con, cuando menos discutible, una etimología del adjetivo  “LÍGRIMO”


Dice así:

lígrimo, ma

Del lat. legitĭmus.

1. adj. Các. Delgado, frágil, débil.

2. adj. Sal. puro (‖ libre de mezcla). Charro lígrimo.

3. adj. Sal. Limpio, sin gastos ni cargas. Renta lígrima.

4. adj. Sal. Apto, dispuesto.

5. adj. Sal. Sano, gallardo, fuerte, ajo lígrimo


Es decir, que es una palabra de uso exclusivo en Salamanca y Cáceres. Por tanto un leonesismo.. Tengamos en cuenta que las distintas modalidades del Leonés antiguo se extendía en algunos periodos de la Historia por todo el oeste peninsular llegando incluso en tiempos del reinado de Alfonso VII hasta Almería. Pero no vamos a entrar ahora en la historia político-social, sino solo en la lingüística.

Esa procedencia del latín  “legítimus” no se sostiene, ya  que ese fonema vibrante  representado por escrito con la lera “r”  “se lo sacan de la manga” sin dar más explicación. 

Desde un punto de vista de la Ciencia Lingüística Diacrónica no se sostiene.  Habría que investigar por otros caminos, como por ejemplo de la fusión de dos palabras, y por supuesto no prestadas desde ninguna otra lengua que no sean de  procedencia patrimonial latina, pero no  del latín vulgar traído por los soldados romanos, sino del latín culto monástico, que contiene diferencias sustanciales con el latín clásico.

Yo me inclinaría a investigar  como semicultismo híbrido de dos palabras, de las raíces “lex” y “agere”

Por tanto “legem agerimum” propiciado por los clérigos a  partir del siglo XVI.

Además, aunque a veces en la evolución de las palabras se observan casos de cambio en el acento prosódico, en este caso parece imposible tal cambio: esa tónica de lígrimo  es imposible que salga de legítimus.

Más bien habría que investigar  la fusión de dos palabras que sustentaran las mismas connotaciones significativas del resultado final: puro, auténtico, legal al máximo: de “lex y agere”, sustantivo y verbo fundidos: “legem-agerimus” ( El que es puro llevando  a cabo la ley, el legal)

Esa derivación “agerimus” la encuentro en un libro procedente de la biblioteca de un fraile dominico francés del siglo XIX, 

Más bien, me inclino a buscar la procedencia del latín monástico eclesiástico salmantino, traída por los frailes dominicos del monasterio de la Peña de Francia en la sierra salmantina.

 Por ahí, por ahí, señores académicos, tendrían que seguir investigando y no repicar lo que inciertamente alguien ha inventado sin más previamente.


Nota. El librote del siglo XVI procedente de Lyón. es este. (Pinchar encima)

https://books.google.es/books?id=O_9PrTBe0NQC&pg=PA198&lpg=PA198&dq=agerimum&source=bl&ots=dQbccqYEh9&sig=ACfU3U1xOpQxoG2EkbmIQaS5mwvowUgU9A&hl=es&sa=X&ved=2ahUKEwiChPrX5Jr0AhX5EWMBHRy4CYMQ6AF6BAgHEAM#v=onepage&q=agerimum&f=false









domingo, 14 de noviembre de 2021

Sobre los vascos


Ostraca falsa con la que algún desalmado intentó demostrar la antigüedad del idioma vasco, de al menos la edad de Jesucristo. ( Aparecieron en Iruña Veleia varias  ostracas falsas enterradas hace unos años a varios metros de profundidad. ¡Qué barbaridad...!)

Hay lectores de mis artículos a los que  les satisfacen y son defensores. También hay algún que otro detractor que hasta se ha creído que las ostrakas aparecidas enterradas eran auténticas de hace miles de años.

Una personalidad intelectual y  defensor es el Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, don Amando de Miguel, que acaba de publicar lo siguiente:


Sobre los vascos

Amando de Miguel

Una de las lecturas inolvidables de mi infancia fue la novela histórica Amaya, o los

vascos en el siglo VIII. Entonces, vivía yo en San Sebastián y, desde entonces, todo lo

vasco me interesa. Últimamente, me he carteado con mi amigo Jesús García Castrillo,

lingüista eminente y buen conocedor del euskara o vascuence. Su tesis confirma una

sospecha que muchos teníamos. No se trata de un idioma anterior al latín, y menos

aún coetáneo de la Torre de Babel; se desarrolla en los primeros siglos de la Edad

Media, con el influjo principal del armenio.

Somos muchos los que nos hemos preguntado por el milagro del arte románico, sobre

todo, francés y español (la parte de los reinos cristianos) a partir del siglo X. Fueron

“siglos oscuros”, en los que la población autóctona se dedicaba, penosamente, a

cultivar la tierra o a guerrear. ¿De dónde salieron los constructores de las

maravillosas iglesias románicas? Fueron, fundamentalmente, las nutridas cuadrillas

de armenios. Provenían de un territorio cristianizado antes de que lo fuera el imperio

romano. En Armenia habían levantado numerosas iglesias de piedra. Ese origen

“oriental” del arte románico se advierte, de forma eminente, en los cimborrios de las

catedrales de Zamora y Salamanca. Hay otras muchas huellas culturales. Se conservan,

actualmente, en los típicos deportes populares vascongados: cortar troncos y levantar

piedras. Es una afición que no se conserva en otras regiones de Europa.


Lo que me interesa destacar, ahora, es el notable paralelismo entre el idioma armenio

y el vascuence. García Castrillo lo ha demostrado con todo tipo de pruebas. A pesar de

que puedan contar otras raíces y, desde luego, la influencia del latín vulgar, el euskara

fue una lengua que se formó en la Alta (y oscura) Edad Media por la influencia de los

armenios. No es casualidad que las primeras palabras escritas, tanto del castellano

como del vasco, aparecen en un códice de San Millán de la Cogolla (la Rioja), alrededor

del siglo X.

Muchos de los canteros y leñadores armenios se concentraron en el norte de España y

sur de Francia, acogidos al aislamiento de sus valles. Fue una forma natural de

“confinamiento” (como diríamos en la jerga actual) frente al azote de las recurrentes

pestes. Como es natural, terminaron por mezclarse con la población aborigen. El

argumento de García Castrillo me ha convencido.

Por tanto, nada de la leyenda de la autoctonía romántica de “los vascos en el siglo

VIII”, como herederos directos de los tiempos de Noé. El vascuence no es,

precisamente, el idioma hablado en el Paraíso Terrenal. Se trata de una construcción

medieval, paralela a las lenguas romances, a partir estas del latín vulgar. Con lo cual se

demuestra, de paso, que no puede sostenerse por más tiempo la hipótesis de la

“pureza racial” de los vascos.

Se ha difundido otra teoría lingüística: la proximidad entre el euskara y el beréber del

Magreb. Podría ser, también, consecuencia de una rama de las migraciones armenia

por las costas africanas del Mediterráneo. Armenia ha sido, siempre, una nación de

emigrantes, machacados por los poderes vecinos de su lugar de origen.

No pretendo ser original, ni puedo exhibir méritos de la ciencia filológica, que no

poseo. Pero “nada de lo humano me es ajeno”, según la máxima de Publio Terencio

Africano, que San Agustín hiciera suya.

lunes, 1 de julio de 2019

Etimologia de "Apodaka" pueblo e Álava

La historia de cualquier lengua está llena de deformaciones, transformaciones, adaptaciones y composiciones de las palabras de una manera natural al hablar .
Por supuesto, la historia de una lengua es la historia de las palabras habladas, y paralelamente a esa historia, las lenguas que han desarrollado una escritura también han sido transformadas en las escrituras, pero de una manera más artificial e intencionada.
Hace unos días, un lingüista amigo, y euskaldun por cierto, me informaba de la etimología, aparentemente tan rara como el nombre de “Apodaka” pueblo de Álava. Pues como casi todo en la lengua vasca, como “cale” que no es más que “calle” ó “naturala” que no es más que “natural” o “parke” que no es más que “parque”, Apodaka, que parece palabra salida de de las cavernas prehistóricas hace miles y miles de años, no es más que el latín traído a España por los soldados romanos “apud aquam” que significa “al lado del agua” que en la Edad Media se fue transformando en “apodaca” porque siempre ha sido un pueblo al lado del río del que se surtía para beber y para regar. Y ahora les ha dado por cambiar la letra “c” por la letra “k”. ¡Que le vamos a hacer...! Sabiéndolo, no tiene tanto misterio. Dentro de la historia de una lengua veinte siglos es poco tiempo.

domingo, 23 de junio de 2019

La palabra "ruchar"

Ayer, en una conversación, espontáneamente empleé la palabra “ruchar”:   “…ya han ruchado todas las plantas del jardín…”, palabra preciosa, usada normalmente en mi niñez y que en pocas ocasiones la he oído utilizar.
Los académicos de la Real Academia Española dicen que procede de la palabra latina “ERUPTIARE”: 

ruchar
Del lat. *eruptiāre, de erumpĕre 'romper'.
1. intr. León. Dicho de una planta: brotar (‖ nacer de la tierra).
Real Academia Española © Todos los derechos reservados


Yo les digo que me perece  que se equivocan porque considero que procede de “ERUCTARE”. 
¿Que, por qué?
El grupo “Ti”  es lo que se llama en Ciencia Lingüística una “yod primera” como en  “fortia” que evoluciona a “fuerza”, y por lo tanto si procediera de “eruptiare” hubiera evolucionado a “ruzar” pero nunca a “ruchar”.

En cambio, en “eructare”, tenemos el grupo “ct” que es una “yod cuarta.

La yod cuarta evoluciona a “ch”, como  “tructa” que evoluciona a “trucha”, así “eructare” evolucionó  con la elemental pérdida de la “e” y después o simultáneamente a  “RUCHAR”.


Creo que hay muchos personajes mediáticos metidos a académicos por haber escrito unos libros de éxito comercial pero hay pocos lingüistas, conocedores de la Historia de la Lengua y de la Ciencia Lingüística en general. Me perece a mí…

miércoles, 5 de junio de 2019

Juan José Ibarreche, ex-presidente vasco.

J.J. Ibarreche, el que fue presidente del gobierno autónomo vasco, acaba de concluir que España y Francia  no existían como estados con la configuración actual hace 2.000 años. Y concluye que ya había  habitantes  tanto en su pueblo como en los pueblos de Cataluña. Pero todavía no ha estudiado que también había habitantes en Burgos y en Cádiz y en Málaga y en el resto de los lugares de la geografía donde había ríos y fuentes…

A lo que no ha llegado todavía es a estudiar que los “euskalkis” de la lengua vasca ( euskalkiak = dialectos vascos), se formaron a partir del siglo XV-XVI, después de aglutinarse unas cuantas lenguas de los caucásicos que vivieron en la Edad Media junto con los cruzados y templarios, y fusionaron sus muchas lenguas, dos de ellas  el armenio y el georgiano, con el latín vulgar que se hablaba mezclado con el conglomerado de lenguas prerromanas que existían en toda la Península.


Sería conveniente que el ex-presidente leyera la tesis doctoral de Koldo Zuazo, en la que descubre que los dialectos vascos se formaron a partir del los siglos XV-XVI, que por otra parte ya nos enseñaba mi profesor en Salamanca Koldo Mitxelena. Este profesor, al que no llamábamos Koldo sino don Luis Michelena, fue el que inventó la actual lengua vasca en los años sesenta-setenta, el vasco batúa, mezclando varios dialectos vascos, que es la lengua oficial que ahora enseñan en las escuelas o ikastolas.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Origen de la palabra "CARRANCA"

Me pregunta un amigo: “oye, tú que eres catedrático de Lengua Española” dime: ¿como se dice,  CARRANCA  o CARLANCA?
Y yo le respondo: 
Lo primero es que yo ya no soy catedrático de nada.
Cuando uno se jubila no es más que un suspiro en “divertimento” sea musical o literario; algunos jubilados en “FA menor”, otros nos vamos conservando en “SOL MAYOR” y hay tonalidades para todos los gustos a lo largo de la escala.
Según lo que yo supe, la palabra “CARRANCA”  aparece en escritos ya del principio del siglo XIV, y sin embargo “CARLANCA” con “ele” aparece tres siglos más tarde, ya en el XVII.

Opino que es una palabra de substrato prerromano, de los indígenas que poblaban las riberas de los ríos de León antes de venir los ejércitos romanos a conquistar el oro del Sil y de las Médulas. Hoy día en los pueblos de Léon todavía se conserva “carranca”, ese collar con pinchos que ponen los pastores a los perros mastines leoneses para defenderlos del lobo. Palabra prerromana igual que “perro” o “arroyo” o “cencerro”  etc, conservando esa “rr”, que fonéticamente se llama “vibrante tensa”
Con los que estoy en total desacuerdo es con los Académicos de la Lengua que aunque no se mojan y dicen que es de origen incierto, y al fin se deciden por atribuirle un origen latino tardío: “CARCANNMUN”. Esa evolución  de carcannum a carranca es imposible. No hay argumento científico-lingüístico para sostenerla. Y para el uso normal yo utilizaré siempre “CARRANCA” que era la de mis abuelos, bisabuelos y tatarabuelos y así hacia atrás hasta el siglo XIII y es de suponer que hasta la prehistoria.

En León se usa en plural “Las carrancas”, por eso pienso que no se llamó así al collar, “carcannum latino” sino a los clavos. Es una bonita palabra para seguir investigando. Doy paso a los lingüistas flamantes.

lunes, 4 de marzo de 2019

Etimología de "antruejo"

Me pregunta un leonesa por facebook desde Salamanca: 
Flor Perez Martinez Jesús García Castrillo una cosa, y sabes de dónde viene la palabra "antruejo"? También se usa en Salamanca:"el antruejo de Ciudad Rodrigo", y en León: con el antruejo de Llamas de la Ribera, de Velilla de la Reina....pero sales de aquí, y no se sabe qué es ese "palabro"...
Y yo le respondo:

Jesús García Castrillo Flor Perez Martinez Pues la puedo deducir y que los nuevos lingüistas de esa mi Universidad de Salamanca me la corroboren o discutan, que entre todos yo creo que podemos sacar algo de luz. Mi interpretación de la escuela de Bustos Tovar y de Pensado Tomé, mis profesores en esa Facultad: "Antruejo" será una deformación popular muy leonesa y antiquísima de la Alta Edad Media: "intruejo" y analógicamente con "vetulus" que se soluciona evolutivamente como "viejo", así "intruejo" derivará de un diminutivo latino vulgar leonés: "introitulus" que significaría "entrada pequeña" o "entradilla" porque "introitus" significaba en latín clásico “entrada"
Por lo tanto "intruejo" transformado popularmente en su primera vocal "i" por "a", y la reducción del diptongo a una "o breve tónica, evolucionó a "antruejo". Complicada sí. Se la pondría como examen a los alumnos de 5º de Lingüística. Igual algún alumno más listo nos daría soluciones complementarias.


Por lo tanto , significará entrada pequeña, no la principal, al recinto amurallado o simplemente la entrada de un pueblo o ciudad. También por asociación podría significar la entrada a la Cuaresma, por lo que no me extrañaría el origen medieval de la pugna religioso-profana de la entrada de la cuaresma , es decir "el Carnaval.

miércoles, 20 de febrero de 2019

"Falispias", palabra leonesa por excelencia, en plural.

"Falispias" es la palabra leonesa por excelencia, que son "cachines de cualquier cosa". Por ejemplo: "Echa unas falispias de perejil, que le da mejor sabor..." De origen etimológico incierto, pero el filólogo Eugenio Miguélez en su "Diccionario de las HABLAS LEONESAS" documenta etimología del germánico medieval "Falaviska", que significó motas de ceniza que suben con el humo en las hogueras. Esta palabra fue muy usada en los pueblos de los alrededores de Astorga, desde Brimeda a los pueblos de la Maragateria incluido Murias de Rechivaldo". Todavía quedan personas mayores que las usan. Pero también la documenta el citado autor en otras zonas de la provincia de León como por ejemplo en Santa María de la Isla. Mis padres y abuelos la utilizaban, Doy fe. Y yo, por supuesto.

jueves, 28 de abril de 2016

Euskadi y Armenia (Danzas, músicas y atuendos)



Cuanto más observo las danzas, las músicas y los atuendos de España, sobre todo del Norte y más en concreto de Navarra y  Euskadi  —mutáis mutandis por la diferencia evolutiva de mil y pico años, desde la Edad Media—y comparo con las dandas, músicas y atuendos del viejo Cáucaso: Armenia, Georgia, Azerbaiyan y Osetia, más similitudes encuentro. No es extraño  que el Prof. Vahan Sarkisian, cuando se paseó por el país vasco se sintiera como en casa y dijera que en Euskadi las paredes le hablaban. Hay mucho que estudiar y seguir investigando. No sé si muchos  estudiantes de Letras actuales estarán por la labor. Ojalá.

 Entrevista con el Prof Sarkisian, ya fallecido tristemente.




https://www.youtube.com/watch?v=IH0HIJn1N78

Encuentro un testimonio escrito de un viajero por Georgia y Armenia, publicado en el años 2008. Es una lástima que el autor lo firme con seudónimo.



“…Luego Vano me saca el tema de los vascos, y me dice que ellos entienden algo cuando oyen hablar el euskera. A el le suena como si hubieran mezclado los distintos dialectos del kartuli –como llaman en Georgia a su idioma- junto con otra lengua. Los vascos por lo visto no entienden ni papa de kartuli.

Clavijo tambien dio fe de su paso por Georgia, que el llama Gorgania, y del habla de sus gentes: "Y los Gorganos son hombres de buenos cuerpos, y de hermosos gestos, y la su creencia es a la Griguesca, y la su lengua es apartada".

La hipotesis de que el vasco este emparentado con el georgiano es una de las mas firmes que hay, y en Georgia la estudian en la escuela como algo cierto. Siempre que digo que soy español me preguntan seguidamente "¿Vasco?".

Vano me cuenta que 'vasque' significa en georgiano 'desaparecido', y la tan aventurada como atractiva hipotesis de que los vascos puedan proceder de los colquideos que salieron en persecucion de los argonautas, una vez que estos robaron el vellocino y huyeron llevandose ademas a la princesa Medea con ellos….”

El artículo comienza así:


“Muy buenas, fauna trapisonda. Aqui va el relato de mi paso por Georgia y Armenia, dos paises de la inestable region del Caucaso y antiguos miembros de la Union Sovietica. Ambos son herederos de los dos primeros reinos oficialmente cristianos: Armenia y Georgia, por ese orden (poco despues vendria la adopcion del cristianismo como religion oficial del imperio romano), y hoy en dia conservan fuertemente su identidad, y son la marca cristiana, la barrera del Cristianismo, ante el Asia musulmana que se extiende al sur: Turquia, Iran y Azerbaiyan.”