jueves, 7 de septiembre de 2017

Conseguimos la libertad






Cuando yo era un chaval se inauguraban pantanos, se plantaban pinos en todos los montes, los labradores tenían aseguradas las cosechas con el Servicio Nacional del Trigo, Quien más o quien menos íbamos adquiriendo un coche. Los gobernantes de la dictadura implantaron la Seguridad Social y otros muchos adelantos, pero no había LIBERTAD. 

Cuando yo estudiaba bachillerato las fotos eran grises. El color empezó cuando ya estaba en la Universidad.

En toda esa época, había muchos que  estaban por encima de la ley. Que la ley estuviera por encima de todos es por lo que nos esforzábamos en la Universidad, además de estudiar. Estas fotos son de aquellos años.
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A mí, por suerte, sólo me costó sudores, discusiones y carreras delante de los “grises” -así llamábamos a la policía armada de Franco-; a otros de mis amigos y colegas les costó lágrimas, a otros cárcel, a otros sangre.
Sí, eso nos costó a los estudiantes universitarios y profesionales primerizos. ¿Que qué? Pues nos costó mucho conseguir que nadie estuviera por encima de la ley que democráticamente aprobáramos entre todos cediendo cada cual un poco de terreno para un entendimiento total, pensara cada cual lo que pensara.

Yo creo que a quien no haya estado en nuestra piel le será difícil asimilar tan grandioso y costoso logro: “Que nada ni nadie esté por encima de la ley por muy rico o poderoso que sea, o incluso por mucho que vote una mayoría si esa votación se sitúa fuera de la ley. Quien está fuera de la ley es un golpista irredento ”. 
Mira que es fácil entender esto. Pues no señor. Hay quien no lo entiende, supongo que porque se lo encontró todo conseguido y nunca tuvo que esforzarse por conseguir la libertad  y nunca ha puesto nada de su parte ni para conseguir  ni para conservar el gran logro, y por eso no repara en destruir lo conseguido por nosotros, sus mayores.

Un futbolista del Barça, en el año 2014, como ni siquiera se imagina lo que nos costó el que nadie estuviera por encima de la ley, se expresaba a favor de transgredir la ley, y que fuera de la ley, podría llevar a separa las cuatro provincias catalanas de España,  y yo le explicaba de la siguiente manera. No sé si  terminaría entendiéndome algo tan sencillo y  a la vez tan serio:


“No has entendido nada, chaval... Aunque todos, todos los españoles, quisiéramos votar para decidir echarte de España, no podríamos hacer esa votación. Esa votación sería antidemocrática. Fíjate bien... aunque lo decidiéramos todos los españoles menos tú, sería una votación nula y “aparentemente democrática” porque la ley y el derecho que te asiste a ti está por encima del resto de todos los españoles... ¿Lo entiendes ahora...? Nuestra pretensión sería la vileza más antidemocrática, y tú, en solitario, estarías por encima  del resto de los 40 millones de españoles, porque nada ni nadie puede estar por encima de la ley. La ley te protegería y haría nula la votación de todos los españoles contra ti. ¿Lo ves, o no lo ves...?

jueves, 24 de agosto de 2017

El Islam

Hoy dí con la tecnología de los medios de comunicación universales todo musulmán sabe que Europa ya ha echado raíces en valores: libertad, igualdad, derechos humanos y tolerancia, valores escasos en los países musulmanes.
Todo musulmán sabe que puede venir a Europa a imponer sus modos de vida utilizando la tolerancia europea. Y sus dirigentes pretenden, aprovechando este valor europeo, islamizar Europa. Los musulmanes, a lo largo de la historia, se han asentado imponiendo sus modos de vida en todos los países a donde se han expandido, con una excepción: España hace unas generaciones.

Yo creo que sólo deberíamos aceptar el asentamiento de musulmanes en España y en Europa si existiera reciprocidad en la tolerancia. Si no, no. Y sin ceder en esto un ápice. De lo contrario Europa caminará hacia la destrucción.
En definitiva: seamos tolerantes con los tolerantes. Pero con los intolerantes, intolerancia total.

martes, 18 de julio de 2017

La academia aprueba el imperativo "iros"

Hace años, cuando mis alumnos aprobaban el Curso de Orientación Universitaria, "COU", y pasaban a la Universidad, doy fe de que comenzaban la carrera, fuera de Letras o Ciencias con un alto grado de preparación en Lengua Española, dominando los principios de Fonología, Fonética, Gramática y Semántica, desde el sistema fonológico hasta el análisis y práctica de la más complicada sintaxis de las oraciones complejas. El curso no sólo era teórico sino práctico, y se tocaban durante el año todos los aspectos incluso escabrosos y discutibles de nuestra lengua.
Recuerdo muy bien, que todos los años alguien preguntaba por el imperativo plural del verbo "ir", ya que me planteaban que les sonaba a pedante la forma académica "idos".
Efectivamente, lo comentábamos y pasábamos rápidamente a otro asunto sin perder más tiempo:
Yo ejercía mi libertad de cátedra de la siguiente manera:
Según la Real Academia, la forma correcta por normativa académica es "idos" pero, la lengua la hacemos los hablantes y la lengua es algo vivo que evoluciona como viva que es, de manera que hoy día se ha llegado a generalizar la forma "iros" y es de esperar que los académicos rectifiquen y aprueben como correcta la forma "iros". No me cabrá nunca ese honor, pero si yo fuera académico lo estaría proponiendo constantemente y exponiendo las razones después de hacer una encuesta masiva para constatar un hecho que no haría falta demostrarlo con matemáticas.
Espero que mis alumnos de entonces lo recuerden.

Hoy veo en la prensa que por fin, los académicos lo han aprobado como tal, de lo que me alegro

Siempre conviene tener a mano el Diccionario de la RAE. Yo lo te tenido siempre, y tanto es así que hasta lo he pintado para inmortalizarlo en un cuadro junto con otros objetos materiales de mi preferencia: Mi viejo violín "Testore", mi botella de coñac vacía "Duque de Alba", un ejemplar del primer tomo del "Ulises" de James Joyce, que en aquellos días estaba estudiando, un partitura de Bach, y dos tarros vacíos como símbolo de la pureza del arte de la música: el arte de las formas puras. Todo ello con Luz, sin apenas sombras sobre un paño de color violeta.
Siempre tuve encima de mi mesa de estudio este ejemplar: la edición de 1970




En 1992 me regalé este lujoso ejemplar en seis tomos, edición de 1992.




Y ahí, entre el resto de los objetos, debajo, cruzado por el arco del violín, quedó inmortalizado:





domingo, 9 de julio de 2017

Conversación de ancianos en el paseo marítimo.

(Paseo marítimo ayer después de oírlos)


En uno de los bancos del paseo marítimo, encuentro todas las tardes, al anochecer, a dos viejos quizás un poco mayores que yo, sentados y charlando. Todavía no he encontrado la ocasión para charlar con ellos. Me encantaría. Hablan a voces y discuten de política.  No hay nada más entretenido que sentarse en el banco de al lado y escucharlos.  Ayer allí estaban, fumando a sus setenta y tantos años por lo menos, dándome envidia de mi mono todavía.
Ayer como casi siempre discutían. Por su conversación calculo que deben de ser votantes de Izquierda Unida, por lo apasionados del paisano Garzón al que tratan con esmero en sus conversaciones. Deben de conocerlo personalmente, calculo…

Pero ayer su conversación iba del “catalino Puidemón” y lo comparaban con Leopoldo López, el preso venezolano. Era para escucharlos. Era para haberles pedido permiso y grabarlos porque su conversación era para desternillarse de risa sobre todo con el colofón del más ocurrente, con su gracejo ceceante malagueño, refiriéndose al “Puidemón eze”  como le llamaba. Por otras conversaciones he concluido que trabajaron varios años en Cataluña: “Todos creían que era un cáncer de estómago y al final va a ser un “peo”…” Contuve la carcajada. Era para oírlo. Tomé unos apuntes con el teclado del móvil para un posible personaje de novela.. Ya veremos…

miércoles, 5 de julio de 2017

Hijo y nieto musicales.


Padre e hijo son “repes” en cuando al gusto por el cine y la música. Al nieto lo saco de Madrid desde que termina el colegio hasta las vacaciones de sus padres. En el viaje de venida me sorprendió:
-“Abuelo, qué suerte tengo en la vida”. 
Es un redicho. También me explicó lo que era un “sinónimo”. “Son dos palabras que significan lo mismo” -me dijo.Y tiene seis años.
No deja de sorprenderme en nuestra conversación:
-¿Por qué tienes tanta suerte en la vida? -le pregunté.
-“Porque tengo un abuelo que tiene piscina….”  -Casi suelto el volante con la carcajada.
Y seguimos charlando:
-¿Tu entiendes bien lo que son palabras sinónimas? -Le pregunté. A ver, dime un ejemplo:
Se quedó pensativo buscando:
-“Ya está -explotó gozoso- por ejemplo: “pollo y un pescado”
Casi nos estrellamos… pero concluí que tenía en la cabeza el pescado  “gallo”.









Hoy, su padre me ha dicho que le ponga esta piececita: un arreglo que ha hecho para piano de la música que más le gusta, y se ha emocionado escuchándolo. 







Padre e hijo se entienden con notas musicales y con películas.

Pinchar encima: